Entrevista con Howard Gardner

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El periódico italiano Teatri delle diversità ha publicado una entrevista completa con Howard Gardner como artículo de portada de su edición de mayo 2015.

La conversación de Gardner con Vito Minoia, director de la publicación italiana, versó sobre gran cantidad de temas: su Teoría de las Inteligencias Múltiples, las distintas líneas de investigación que se están llevando a cabo en Project Zero, que es el grupo de investigación fundado por él en la Harvard Graduate School of Education – HGSE, el estado de la educación en el mundo actual, la relación entre inteligencia, creatividad, comprensión y ética, el concepto de diversidad, el contenido de varios de sus libros, etc.

Considero que es una lectura obligada para todas aquellas personas, expertas o no, interesadas ​​en las ideas y el trabajo de Gardner, puesto que, usando su típico estilo de conversación, el investigador estadounidense reflexiona y responde, desde la perspectiva de su dilatada experiencia vital, a estas y muchas otras cuestiones.

Debido al enorme interés del documento, me he permitido traducirlo al español, de manera extractada, incluyendo algunas anotaciones mías para aclarar algunos conceptos anglosajones y, así, hacerlo más asequible y útil a los hispanohablantes interesados, como yo, en la gran figura del psicólogo y profesor norteamericano Howard Gardner.

El lector, si lo desea, puede hacer clic aquí para acceder al PDF del artículo en italiano o, si lo prefiere, el artículo también está disponible a través de la página web de la revista

MhB

howard-gardner

 

Pregunta: La comunidad científica internacional ha reconocido la importancia de su Teoría de las Inteligencias Múltiples y la idea de que la inteligencia no es un simple factor cuantificable mediante un test de inteligencia. En los 30 años transcurridos desde la publicación de su libro “The Mind´s New Science” [1], ¿cree usted que los educadores han aceptado suficientemente el concepto de la centralidad de la mente y el papel que el contexto y la cultura juegan en la formación del  individuo?

Howard Gardner: Solamente en los Estados Unidos, hay cerca de cinco millones de educadores del K-12 [2] lo cual es, ciertamente, diez veces más que en el resto del mundo. Creo que es sorprendente que muchos de estos educadores hayan oído hablar de la Teoría de las Inteligencias Múltiples, de una forma u otra, aunque la mayoría no hayan leído mis obras o sepan mi nombre. Siento que he tenido éxito al desafiar la noción de una inteligencia única que se evalúa adecuadamente mediante un test de inteligencia o su equivalente.

Pero una vez que uno se pregunta sobre cuestiones más específicas, tales como la comprensión del papel del contexto y la cultura, no creo que pueda dar ni un “sí” ni un “no” como respuesta. Así que mucho va a depender de cómo se formulen las preguntas y de cómo se interpreten las respuestas.

Permítame darle un ejemplo. En los Estados Unidos, si le preguntas a los maestros, ¿hay chicos a los que deberíamos llamar “superdotados”?, muchos, por no decir la mayoría, dirán que “No”. Esa es la respuesta políticamente correcta. Pero si a continuación se le pide al profesor que clasifique a los estudiantes según lo bien que pinten o escriban o bailen, entonces tendrán poca dificultad en hacerlo.

Por la forma en que respondo a la pregunta, puedo hacer que los profesores (o en este caso los padres) parezcan ser sensibles o insensibles a la cultura o al contexto. Pero le diré esto: aquellas personas que han enseñado durante varios años, y que reflexionan sobre su trabajo, es muy probable que sean sensibles a la cultura y el contexto.

 

P.: Teniendo en cuenta su experiencia, ¿cómo y en qué medida, pueden un docente o un profesional influir positivamente a la hora de promocionar innovaciones e investigaciones basadas en las teorías de aprendizaje dentro del sistema educativo?

H.G.: Recientemente, un estudioso norteamericano, Jack Schneider, ha publicado un libro llamado From the Ivory Tower to the Schoolhouse. En ese libro, analiza ideas que, superficialmente, parecen bastante similares, pero que difieren ampliamente en el modo en que han sido recogidos por los educadores. Él comparó mi bien conocida teoría de la inteligencia con la teoría de la inteligencia desarrollada por mi colega Robert Sternberg, y propone las razones por las que mis ideas se han hecho tan populares y han influenciado tanto a la teoría como a la práctica educativa, y por qué la teoría triárquica [3] de la inteligencia de Sternberg no ha tenido un impacto perceptible.

Schneider hace hincapié en que aquellas teorías e investigaciones que han influido en la práctica son fáciles de exponer y de conceptualizar, tienen implicaciones educativas inmediatas, no cuesta mucho implementarlas y han encontrado intérpretes y defensores que ayudan a los maestros a entender y hacer uso de la teoría.

Por supuesto que, a veces, las teorías como las mías son mal interpretadas y mal aplicadas. A menudo, los malos usos son insignificantes, pero a veces estos malos usos son perjudiciales y se tienen que detener. En algunas ocasiones, he tenido que ejercer de “policía”, denunciando explícitamente aquellas prácticas que creo que son destructivas o engañosas. Dispongo de un sitio web llamado multipleintelligencesoasis.org, donde identifico las buenas y las malas prácticas.

 

P.: Usted ha visitado y observado multitud de centros de educación infantil en el mundo y ha sido uno de los primeros en reconocer la importante contribución de Loris Malaguzzi [4] y su equipo de Reggio Emilia. ¿Le ayudó su experiencia en Italia a desarrollar más su investigación sobre el potencial de aprendizaje de la mente joven tras observar a los niños en estas clases?

H.G.: De todas mis experiencias educativas durante un período de cincuenta años, mis encuentros con las escuelas en Reggio son los que han tenido el mayor impacto. Esto se debe a los esfuerzos de Loris Malaguzzi y sus numerosos colegas por ampliar nuestra comprensión de las potencialidades de los niños pequeños haciendo uso de “los cien lenguajes de la infancia [5] y han ampliado nuestro conocimiento sobre la mejor manera de trabajar con niños de seis meses hasta que comienzan a la escuela. El equipo de Reggio se ha basado en los principios fundamentales de Piaget y Montessori. Ellos han creado propuestas educativas adaptadas a nuestro tiempo y para culturas de todo el mundo.

En el Project Zero de Harvard, que es un grupo de investigación del que fui miembro fundador en 1967, hemos llevado a cabo la investigación inspirada en nuestras colaboraciones con las Escuelas de Reggio. En el libro Making Learning Visible,  describimos la importancia del aprendizaje colaborativo y de la documentación y en el libro Visible Learning ampliamos el enfoque de Reggio para usarlo con niños de diferentes edades. (Investigadores principales: Mara Krechevsky, Ben Mardell, Melissa Rivard, Daniel Wilson)

 

P.: Usted es el director senior del Project Zero, fundado en 1967 por el filósofo y estudioso del lenguaje Nelson Goodman en la Universidad de Harvard. Este programa ha examinado el proceso de aprendizaje, desde la primera infancia hasta la edad adulta, dentro de las instituciones. ¿Puede resumirnos brevemente los últimos hallazgos de sus investigaciones y la manera en que se investiga sobre inteligencia, creatividad, comprensión y ética?

H.G.: La respuesta más fácil y la más honesta a esta pregunta es “No”. Actualmente contamos con diez investigadores principales en Project Zero y cada uno de ellos ha establecido una importante e independiente línea de investigación. Están bien explicados en nuestro sitio web pz.harvard.edu.

Pero para responder al espíritu de su pregunta, voy a mencionar brevemente tres líneas de trabajo de las que tengo conocimiento directo. Algunas más se explicarán más adelante como respuesta a otras preguntas.

  1. La colaboración con Paul Salopek, que es un premiado periodista que está viajando por todo el mundo, simulando lo que el homo sapiens hizo hace decenas de miles de años. Hay colegas que están desarrollando materiales que los escolares de todo el mundo pueden emplear para seguir este gran viaje de Salopek e interactuar con aquellos compañeros que están tratando de entender su propio entorno. (Investigador principal: Liz Duraisingh)
  1. La ética de los nuevos medios digitales. Muchas suposiciones sobre el comportamiento ético, que tienen que ver con la veracidad, la privacidad, la propiedad intelectual y la participación en una comunidad, se han visto alterados por causa de internet, la web, las redes sociales, los motores de búsqueda y similares. ¿Cómo volver a negociar el comportamiento moral y ético en un paisaje que cambia tan rápidamente? Hemos estado estudiando tanto a los jóvenes como a los adultos en su intento de coreografiar y orquestar sus comportamientos de manera que aprovechen el poder de los medios de comunicación, pero no a expensas de otras personas. (Investigador principal: Carrie James)
  1. Artes Liberales y Ciencias del siglo XXI. Cuatro años de “residential education” [6] en las artes liberales y las ciencias es una invención genuinamente americana.Y es admirada e imitada en todo el mundo. Pero también está en peligro en los Estados Unidos debido tanto a factores externos (altos costes, demandas generalizadas de formación profesional) como a problemas internos (trampas, el consumo excesivo de alcohol, la mala conducta sexual, el deporte de alta competición). Con la investigadora Wendy Fischman, estoy llevando a cabo un estudio nacional sobre cómo piensan las diferentes “partes interesadas” sobre este admirada pero cada vez más frágil forma de educación. A partir de nuestra investigación en 5-10 campus, vamos a hacer recomendaciones específicas sobre la mejor manera de preservar y fortalecer la educación en las artes liberales de nuestro tiempo.

 

P.: En el libro “Truth, Beauty and Goodness reframed: Educating for the virtues in the 21th century” [7], usted afirma que investigar la verdad, la belleza y la bondad es una profunda necesidad humana y, por tanto, una base fundamental para el aprendizaje individual y el crecimiento. ¿Podría describir brevemente cómo las escuelas públicas podrían incorporar este conocimiento en los sistemas educativos?

H.G.: Creo que cada educador, de hecho, todo ser humano, está interesado en aquello que es verdad y en aquello que no lo es, qué experiencias interesan y cuáles evitar, y cuál es la mejor manera de relacionarse con otros seres humanos. Nos diferenciamos en la forma en que somos conscientes de estas cuestiones, en cómo somos de reflexivos respecto a nuestras propias actitudes, si somos conscientes de cómo estas virtudes humanas están amenazadas por las críticas (filosóficas, culturales) y por las tecnologías (principalmente los medios digitales). Un buen educador debe ayudarnos a todos a orientar nuestro camino en esta enmarañada red de virtudes.

En el trabajo que estoy realizando actualmente, hablo acerca de la visión ingenua o “no educada” de estas tres virtudes, cómo deberíamos estar educados con respecto a estas virtudes en la educación formal y cómo debemos seguir luchando por lo que es verdadero, bello y bueno (y lo que no es) una vez que hemos dejado la educación formal. Esto no es en absoluto una tarea fácil. Y, sin embargo, un diálogo continuo con otras personas, con productos culturales y con uno mismo, es una gran parte de lo que significa ser un ser humano, en nuestro tiempo y tal vez en todos los tiempos.

 

P.: El título de su curso actual en Harvard, en el que se enseña a un grupo muy motivado y cualificado de estudiantes internacionales, se llama “Good Work in Education: When Excellence, Engagement and Ethics Meets”.  En él se recoge la investigación del Good Work Project, fundado por usted en 1995 junto con Mihaly Csikszentmihalyi y William Damon, incluido más tarde en un proyecto más amplio, el “Good Project”. Hoy en día, ¿qué significado tiene, a todos los niveles y con respecto a todos los roles, hacer “un buen trabajo” en el campo de la educación? Por otra parte, teniendo en cuenta sus más de 20 años de investigación y colaboración ¿es posible articular una especie de “Código de Responsabilidad” para todos aquellos que trabajan en diferentes contextos en el campo de la educación (enseñanza, la administración, mundo académico)?

H.G.: Nuestro esquema general de un “Good Work” (un buen trabajo) implica tres características, que, en inglés, comienzan todas con la letra E. Un buen educador es técnicamente excelente (Excellent): él o ella conoce la materia que imparte, tiene una buena pedagogía y conoce a sus estudiantes; un buen educador está comprometido (Engaged): él o ella sabe lo importante que es enseñar, y está deseando ir a clase; un buen educador es ético (Ethical): él o ella trata de descubrir cuál es la manera correcta de actuar ante situaciones difíciles, reflexiona sobre las decisiones tomadas y, en el futuro, intentará ajustar tanto su lenguaje como sus acciones en consecuencia.

Tenga en cuenta que las “tres E” pueden ir separadas; uno puede ser técnicamente excelente, pero no comprometido; uno puede ser ético, pero no excelente, etc. Es un reto constante mantener juntas las “tres E”. Hemos creado un kit de herramientas de “Good Work” para ayudar a los educadores a alcanzar y retener la capacidad para llevar a cabo un buen trabajo en circunstancias difíciles (ver: thegoodproject.org).

Hemos dedicado un libro entero a la cuestión de qué significa ser “responsable en el trabajo” (ver: Responsibility at Work). Un buen educador tiene varias responsabilidades: hacia sus alumnos, hacia su materia o disciplina, hacia la institución en la que enseña, hacia los padres y colegas y hacia la sociedad en general en la que vive. Por supuesto, supervisar todas estas responsabilidades puede ser abrumador y, posiblemente, nadie pueda ser responsable, por igual y en todo momento, de todos los componentes. Dicho esto, si uno desarrolla buenos hábitos y rutinas, es posible ser un educador responsable la mayor parte del tiempo y reunir la energía y reflexión necesarias para esos momentos, cuando no está muy claro el camino tomado o cuando uno está pesando de manera errónea sobre otra equivocación.

 

P.: Vivimos en una sociedad dominada por la idea de la ciencia y la tecnología y la creciente globalización. En su libro “Five Minds for the Future” [8], usted  esboza cinco capacidades de la mente: la disciplina, la síntesis, la creatividad, el respeto y la ética. ¿Cómo es posible “educar para el futuro”, integrando estos principios?

H.G.: Al escribir acerca de las “cinco mentes,” tuve en cuenta sin duda la realidad de la globalización. Sólo aquellas personas que han cultivado este tipo de mentes tienden a desarrollarse en un mundo global complejo, interconectado y cambiante.

Al dirigir el libro hacia los educadores y también hacia los líderes de las instituciones empresariales y políticas, estaba tratando de llamar la atención sobre aquellas capacidades que damos por sentado (por ejemplo, el respeto) así como aquellas en las que no pensamos mucho (síntesis, opciones éticas). Al igual que con las “Tres E” de “Good Work”, es difícil afrontar las cinco mentes y, sin embargo, los mejores educadores y los mejores líderes nunca pierden la pista de este quinteto. Y todos nosotros, como trabajadores y ciudadanos, también deberíamos tratar de mantener estas cinco mentes.

¿Cómo se puede sintetizar o integrar estas mentes? En el libro, he llegado a la conclusión de que dicha síntesis es un proyecto individual: nadie te puede sintetizar a ti tus cinco mentes. También hay una tensión inevitable a través de las mentes: el respeto puede estar en contra de la ética; la disciplina puede ir en distinta dirección que la creatividad. Y así, mientras la síntesis se suele relacionar con el conocimiento, esta forma de síntesis, al ser individual, se volvió más personal y se ha recalibrado constantemente según nuestros objetivos, valores y el cambio vertiginoso de las condiciones nacionales e internacionales.

 

P.: En su reciente libro “The App Generation” [9], co-escrito con Katie Davis, se examinan las ideas de identidad, intimidad e imaginación en la población adolescente. ¿Hasta qué punto cree usted que los adolescentes de hoy en día son dependientes de la vida digital? ¿Cuáles son las potencialidades y los límites de la tecnología digital en relación al desarrollo de los adolescentes?

H.G.: En todas partes del mundo con las que estoy familiarizado, los jóvenes están completamente inmersos en el mundo de lo digital, tanto que es inconcebible para ellos estar separados por mucho tiempo, de sus dispositivos. De hecho, muchos de nosotros que no somos jóvenes, que somos inmigrantes digitales en lugar de nativos digitales [10], también estamos enganchados, si no dependientes, de nuestros dispositivos digitales.

La distinción principal en el libro, escrito en colaboración con mi maravillosa y antigua alumna Katie Davis, está entre la app-dependencia y app-capacitación. Una persona que es “app-dependiente” siempre anda a la búsqueda de la mejor aplicación y, tan pronto como su rutina se haya ejecutado, la persona busca la siguiente aplicación. Una persona que es “app-capacitadora” también utiliza aplicaciones con frecuencia. Pero él o ella nunca está limitada por la gama actual de aplicaciones; las aplicaciones liberarán a la persona para hacer lo que él o ella quiera hacer, o tenga que hacer, independientemente de la próxima utilidad que tenga de la aplicación. Una persona “app-capacitadora” también es capaz de mantener sus dispositivos a distancia, sin sentirse mal por ello.

Y lo mejor de todo, las personas a veces pueden ser app-trascendentes: haciendo grandes avances o descubrimientos, sin dependencia alguna de cualquier aplicación. En este contexto, me gusta hablar de Steve Jobs. Aunque él tuvo tantísimo que ver con la invención y el desarrollo de aplicaciones, nunca estuvo limitado por la actual tecnología, de hecho, fue mucho más allá, trascendió, y confió más en su propio ingenio.

 

P.: Para celebrar su 70 cumpleaños en 2013, Mindy Kornhaber y Ellen Winner invitaron a 117 académicos y estudiantes a escribir algo en su honor y usted respondió a cada uno de ellos, con el resultado final del volumen “Mind, Work and Life: A Festschrift on the Ocassion of Howard Gardner´s 70th Birthday”. Reflexionando sobre su propia carrera, ¿qué recomendaciones y advertencias tendría para aquellos jóvenes investigadores que acaba de empezar?

H.G.: El Festschrift [11] es uno de los mejores momentos de mi vida. Es un privilegio tener colegas y amigos tan maravillosos, escuchar casi a escondidas lo que piensan acerca de mí y mi trabajo, y tener la oportunidad de responderlos a ellos. Y encima, poder publicar el documento completo de 1500 páginas en mi sitio web.

He sido una persona increíblemente afortunada en todos los aspectos. Desde muy temprana edad, quería buscar e investigar, y he tenido el privilegio de hacerlo. Y por ello, el principal consejo es el siguiente: “Id a por ello, pero con los ojos bien abiertos”.

Y desarrollando esta frase le diría que: “si te gusta leer, escribir, aprender y compartir lo que has aprendido, no dudes en buscar una vida en la que puedas seguir haciendo esas cosas. Puede ser como científico, como educador, como editor, como periodista o como fundador de una organización. Sólo se vive una vez, y sería una tragedia negarse a sí mismo estas opciones sin intentar perseguirlas.

Pero no crea que la manera en que uno busca e investiga es la misma en una época que en otra; no lo es. En el siglo XIX, la mayoría de las investigaciones fueron hechas por aficionados: o individuos que eran ricos o personas que tenían un trabajo. En el siglo XX, la mayoría de los investigadores trabajaban en universidades o centros de investigación y recibían dinero del gobierno o de fundaciones para continuar con su trabajo. En nuestro tiempo, tanto las fuentes de apoyo como los lugares en que se investiga pueden ser muy diferentes.

También, hay que distinguir entre la obra y el trabajo. Cuando acabé la universidad a principios de 1970, muchas personas querían ser periodistas, realizar reportajes de investigación para periódicos impresos. Los periódicos impresos no van a existir dentro de veinte años. Pero el buen pensamiento y la buena escritura sobre temas que necesitan ser reportados e investigados siempre serán necesarios; pero dónde ocurra esto, cómo se llama y ​​quién paga por ello puede ser muy diferente de lo que podría haber sido imaginado por los grandes periodistas del pasado.

 

P.: Esta entrevista no puede terminar sin pregunta que tiene que ver con nuestra revista,  Teatri delle diversità . Desde su punto de vista privilegiado, ¿cómo ha cambiado el concepto o definición de diversidad en los últimos 50 años? ¿En qué formas de diversidad se ha centrado tradicionalmente la investigación y cuáles son hoy los nuevos horizontes de la investigación educativa? ¿Qué papel podría desempeñar el teatro al respecto?

H.G.: Hoy en día, en los Estados Unidos, diversidad es una gran palabra y también una palabra que está de moda. A veces, se refiere principalmente a la diversidad racial (principalmente, blanco y negro); a menudo se refiere a cualquier tipo de diversidad ética o cultural; pero también puede referirse a la diversidad política (izquierda / derecha) o a la diversidad sexual (homosexual / heterosexual).

No hay duda de que la diversidad es mucho más de lo que era cuando yo fui a la escuela hace más de cincuenta años. Cuando fui a la Universidad de Harvard, casi todo el mundo parecía igual (hombre blanco), había pocas personas que eran abiertamente gay y la mayoría de nosotros éramos políticamente moderados. Hoy en día, nuestro campus no podía ser más diferente en todos los aspectos.

Ser conscientes de la diversidad es importante, y nosotros como sociedad (tanto nacional como mundial) hemos hecho importantes avances en el último medio siglo. El movimiento de derechos civiles, el movimiento de las mujeres y el movimiento por los derechos de los gay han tenido muchísimo éxito en muchos lugares, aunque todavía hay mucho más por hacer.

A riesgo de sonar un poco fuera de tono, creo que tenemos que prestar atención a las formas en que, a pesar de estas diferencias, compartimos nuestra humanidad. Esto no es sólo porque nuestros genes sean prácticamente idénticos, sino porque, como planeta, estamos en riesgo de destrucción (por ejemplo, poco a poco, por el calentamiento del planeta, o más rápidamente, por la guerra nuclear o por un patógeno fuera de control). Y estas amenazas nos obligan a trabajar conjuntamente, y no sólo para proclamar nuestra diversidad.

Lo maravilloso del teatro es que puede destacar ambas cuestiones: nuestra diversidad y nuestra humanidad en común. En muchos sentidos, el mundo de Shakespeare (o Esquilo o Racine) es totalmente diferente de nuestro mundo y, sin embargo, cualquier ser humano puede mirar a través de las diferencias en la vestimenta y las costumbres y descubrir nuestros mismos problemas, nuestras pasiones y nuestros potenciales.

 

___________________

Anotaciones:

[1] En español: La nueva Ciencia de la Mente: historia de la revolución cognitiva.

[2] K-12 es un término usado en EEUU, Australia, Canadá, etc., para el tipo de escuelas que ofrecen el ciclo completo de formación: desde el “jardín de infancia” hasta el “grado 12” (17-19 años) que es como nuestro Bachillerato. A nuestros efectos, incluiría la Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato, aunque ellos lo denominan Kindergarten, Elementary, Middle y High School.

[3] El psicólogo norteamericano de la Universidad de Yale, Robert J. Sternberg, propuso en 1985 una clasificación de los distintos tipos de inteligencia del ser humano en tres niveles: 1. Inteligencia componencial-analítica, que viene a ser la capacidad para adquirir y almacenar la información. 2. Inteligencia experiencial-creativa, como capacidad de la persona de seleccionar, codificar, combinar y comparar la información que recibe. 3. Inteligencia contextual-práctica: que tiene que ver con el modo en que nos adaptamos al entorno.

[4] Loris Malaguzzi fue un maestro y pedagogo italiano que desarrolló una filosofía educativa centrada en la escucha y respeto al niño como poseedor de potencialidades para su desarrollo, reconociendo su derecho a ser educado. Malaguzzi implementó esta pedagogía en centros educativos de la ciudad italiana de Reggio Emilia, de donde recibe el nombre.

[5] Malaguzzi escribió en un famoso poema que los niños tienen cien lenguajes, cien formas de expresarse pero que la escuela le roba noventa y nueve, puesto que les obliga a olvidarse de su creatividad, para seguir una serie de normas tan rígidas que le impiden desarrollar su imaginación, su fantasía y, sobre todo, el autodescubrimiento.

El poema es fácilmente localizable en internet, por ejemplo aquí.  

[6] Residential Education es un tipo de educación pre-universitaria muy común en EEUU donde los estudiantes viven y aprenden en campus alejados de sus familias (internados, escuelas preparatorias, aldeas juveniles, escuelas militares, escuelas “charter”, etc.) conviviendo en estos lugares con otros alumnos y con sus profesores.

[7] En español: Verdad, belleza y bondad reformuladas. La enseñanza de las virtudes en el siglo XXI 

[8] En español: Las cinco mentes del futuro.

[9] En español: La generación APP. Cómo los jóvenes gestionan su identidad, su privacidad e imaginación en el mundo digital.

[10] “Nativo digital” u “homo sapiens digital” es un término acuñado por Marc Prensky,  experto norteamericano en temas educativos, para definir a una generación nacida entre las décadas de 1980 y 1990, cuando ya existía tecnología digital, que vive inmersa y utiliza, desde edad temprana, las nuevas tecnologías. En este sentido, un “inmigrante digital” son aquellas personas anteriores a esa generación y que han tenido que adaptarse, no sin cierta dificultad y muchas veces por obligación, a estas herramientas.

[11] Festschrift es una palabra alemana que significa homenaje.

 

 

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2 comentarios sobre “Entrevista con Howard Gardner

    […] The English text of the interview has been reprinted below. (Thanks to Marcel Higuera Brunner for translating the interview into Spanish, available by clicking here.) […]

      marcelhbrunner1 respondido:
      26/08/2015 en 15:04

      Thank you very much for your kind words and for including my translation of your Italian magazine´s interview in your website.
      Muchas gracias por sus amables palabras y por incluir en su página web mi traducción de su entrevista en la revista italiana.

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